¿Qué mejor excusa para viajar que ir a hacer una entrevista de trabajo? Aunque sea un viaje express… Bueno, hubiera sido mejor si la entrevista me la hicieran a mí, pero esta vez no ha sido el caso 🙂

Cuando llamaron a Maika para hacer una entrevista en Toledo en seguida me ofrecí a acompañarla, el viaje en coche es largo y podríamos turnarnos para conducir. No teníamos muy claro si pernoctar en la ciudad porque la cita era al mediodía, pero intentamos probar suerte una vez más en Couchsurfing. Ahí estábamos las dos la tarde anterior leyendo perfiles de este maravilloso invento y mandando solicitudes sin mucha esperanza. Fue toda una sorpresa que ya estando de camino vi en mi smartphone el mensaje de que Gemma y Alberto nos acogerían en su casa sin problemas.

Pero volviendo a la entrevista, mientras mi amiga contaba sus virtudes y defectos al seleccionador de turno en un hotel de Layos yo me fui a hacer fotos por este pueblo tan pequeño pero a la vez tan encantador.

Iglesia de Layos

Mientras di una buena caminata por el pueblo vi a unos perros cazar una liebre y me dejé ser la atención de los vecinos con sus “¿de dónde será esta chiquilla?” y “mira cómo les hace fotos a las gallinas…”

Perros cazando

Gallinas ¿conversando?

 

Estampa rural

casa-benito

Tras un hola-Maika-qué-tal-la-entrevista, nos fuimos camino a la capital y con ganas de conocer a nuestros anfitriones. Llegamos a su casa después de unas vueltas en coche por el centro y bendecir al ayuntamiento (!) por tener varios parkings enormes y gratuitos. Los nervios previos a entrar a casa de un/a couchsurfer se esfuman tras los dos minutos de bienvenida; en este caso hubo buen feeling y parte de la tarde la disfrutamos entre risas, videos, charlas y anécdotas teatrales pues Gemma y Alberto son actores en sus ratos libres.

Puerta de la Bisagra

Toledo es ciudad de culturas; judíos, cristianos y musulmanes convivieron durante siglos y eso se nota en su arquitectura. Disfrutamos recorriendo sus calles, al ser una ciudad pequeña pudimos ver todo el centro histórico.  Y lo hicimos acompañadas por un simpático polaco que estaba de vacaciones por la zona y con el que discutimos sobre turismo e intentamos arreglar el mundo…

Vistas de Toledo desde la Alcazaba

Pero lo que más me impacto de todos los sitios por los que nos llevó nuestra anfitriona fue el Círculo de Arte, una antigua iglesia mudéjar convertida en espacio cultural y de ocio. La primera vez que vi algo parecido fue en Bélgica, y me extrañó que en España tuviéramos algo parecido. En este espacio se hacen conciertos, exposiciones, obras teatrales, se come, se bebe…

 

Círculo de Arte de Toledo