La mañana de este soleado domingo se planteaba tranquila. La idea era ir a Tarrasa desde Barcelona para ver a mi cuñadísima Mª Ángeles Ruiz jugar con el Club de Campo a hockey hierba, contra el Atletic de Terrassa. Sería la primera vez que vería jugar a esta súper-portera en este club puesto que la han fichado hace pocos meses, así que me hacía especial ilusión.

Carretera hacia el infinito

Pese a mis buenas intenciones lo que iba a ser un plan perfecto de domingo se desvirtuó… Estas son las 5 lecciones que he aprendido con la mini-aventura de hoy:

  1. Planifica el viaje con tiempo. Aunque sea una población a tan sólo 35 kilómetros de distancia, aunque tengas que coger un cercanías que sólo tarda media hora en llegar. Comprueba que el billete es el correcto porque a lo mejor te encuentras que no puedes salir de la estación de tren si no pagas 50€ de multa.

  2. La actitud siempre es lo que cuenta. Si empiezas el viaje así de mal, controla tus nervios y trata con educación al controlador de turno que te quiere vaciar los bolsillos. Con buenas palabras, una sonrisa y un poquito de suerte quizá el susto sólo quede en una bronca y finalmente te acabe abriendo amablemente la puerta.

  3. Comprueba que toda la información que tienes es correcta. Si el viaje tiene como objetivo visitar a una persona que tampoco conoce mucho la zona asegúrate bien a dónde vas. No se trata de desconfiar sino de confirmar.

  4. Pide ayuda a los lugareños. Aunque un mapa y tu intuición te den las señales suficientes para saber qué bus de línea coger, siempre pregunta al conductor si vas en la dirección adecuada. Y hazlo antes de pagar el billete.

    ¿Qué estás mirando?

    ¿Qué estás mirando?

  5. La percepción del tiempo y de las distancias en cada persona son muy subjetivas. El chófer te indica dónde bajarte pero tú no ves ningún campo de hockey por ningún lado. Sigue preguntando, pero si alguien (que conoce el terreno) te dice que algo queda bastante lejos, “como a 15 minutos andando” pregúntate realmente de qué fiarte, de la parte queda bastante lejos, o de los 15 minutos andando.

  6. Consulta las redes sociales. Cuando lleves media hora caminando y ni la gente ni google maps te sirvan ya de mucho, pregunta por twitter o facebook. Como yo iba a ver un partido de hockey y sabía qué equipos jugaban, busqué en twitter alguien que hubiera escrito hace poco tiempo el minuto y resultado del partido. Maté dos pájaros de un tiro: me enteré de que el Club de Campo iba ganando y de paso le pregunté a esa persona la dirección exacta a donde dirigirme.

  7. Si algo va mal no te desesperes. Aunque te encuentres en mitad de una carretera a la que se le ha acabado el arcén y veas una solitaria gasolinera, de verdad, no te desesperes. Sigue preguntando pues piensa que a lo mejor alguien pasa por tu camino y no le importa acercarte. A lo mejor te dice que el campo se encuentra tras la curva donde está la gasolinera.

  8. Aprende la lección y mírale el lado positivo. El Club de Campo del Atletic de Terrassa es bastante grande así que cuando finalmente llegué lo primero que hice fue preguntar en qué campo jugaba la división de honor femenina. Lo que escuché fue: “Ahora mismo acaba de finalizar el partido”. Respira hondo, sonríe, saca la cámara y aprovecha lo que te queda de día para hacer fotos y escribir una entrada en el blog.

    Peléalo | Foto de Beatriz Lizana

    ¡Peléala!